Eficacia y seguridad de la dosis mensual versus dosis diarias y semanales de Vitamina D3

26/08/2020

INTRODUCCIÓN

El aporte complementario de vitamina D y calcio es efectivo para reducir el riesgo de fractura de cadera, un problema creciente en los países desarrollados. Sin embargo, se ha informado que la adherencia a las dosis diarias de vitamina D y calcio es baja en los pacientes añosos.
La dosis mensual de vitamina D3 resulta de interés para la práctica clínica por varios motivos. En primer lugar, porque las propiedades farmacológicas (vida media de meses) de dicha vitamina indican que es apropiada su administración en intervalos más prolongados y que posiblemente es innecesaria su dosificación diaria; en segundo lugar, la dosis mensual tiene potencial para mejorar la adherencia terapéutica, una ventaja considerable para la población añosa, especialmente en riesgo de fractura de cadera. 
Además, en años recientes, se ha observado una tendencia a sustituir las dosis diarias por intervalos mayores, debido a que los pacientes prefieren y muestran mejor adherencia a los esquemas de dosificación menos frecuente. 
El uso de vitamina D3 se ha evaluado con diversas formulaciones, dosis y frecuencias de  administración: diaria, semanal o mensual. Sin embargo, hasta la fecha, era escasa la evidencia previa comparativa entre los diferentes intervalos de administración.

En el presente estudio, se compararon la eficacia y la seguridad de tres dosis acumulativas de vitamina D3, administradas en forma diaria, semanal o mensual a un grupo de mujeres de edad avanzada, con fractura de cadera. Los objetivos principales fueron determinar la similitud de la respuesta biológica entre las tres dosis y evaluar la seguridad de la dosis alta mensual, con relación a la posibilidad de hipercalcemia transitoria.

 

METODOLOGÍA

Se trató de un estudio prospectivo, de tratamiento abierto y aleatorizado. Se incluyeron 48 mujeres con edad promedio (± DE) de 81 años ± 8 años, a quienes se había realizado una cirugía por fractura de cadera; todas presentaban antecedente de osteoporosis. 
Las participantes fueron asignadas al azar para recibir uno de tres esquemas de tratamiento con vitamina D3: 

  • Diario: 1.500 UI por día
  • Semanal: 10.500 UI, una vez por semana
  • Mensual: 45.000 UI, una vez cada 28 días

     

Con la finalidad de controlar potenciales alteraciones en la biodisponibilidad de la medicación del estudio, todas las dosis de vitamina D se administraron con el mismo vehículo, en un (1) mililitro de etanol, agregado a una bebida. El protocolo tuvo una duración total de 56 días.

Se recolectaron muestras de sangre en intervalos predeterminados (antes de la dosis, a las 24 horas, a los 7 días y a los 28 días de cada dosis). Se informaron los niveles séricos de: hormona paratiroidea (PTH), 25-hidroxivitamina D [25(OH)D], 1,25-dihidroxivitamina D [1,25(OH)2D], calcio, fósforo, albúmina y creatinina. 
El criterio de valoración clínico principal de eficacia fue el nivel alcanzado de 25(OH)D y la población del estudio se estratificó según los valores iniciales. Los investigadores plantearon la hipótesis de que la dosis mensual podría producir un aumento transitorio de 1,25(OH)2D y, consecuentemente, de los niveles séricos de calcio. Por lo tanto, el objetivo de seguridad se centró en la respuesta del calcio sérico.

 

RESULTADOS

Al inicio, la concentración sérica promedio (± DE) de 25(OH)D era 15,7±9 ng/ml, sin ninguna diferencia significativa entre los tres grupos. A los 7 días de la primera dosis de vitamina D3, la concentración sérica de 25(OH)D aumentó significativamente con las tres dosis evaluadas (p<0,001). 
Luego de dos meses, las dosis diaria, semanal y mensual fueron igualmente eficaces para elevar los niveles séricos de 25(OH)D, cuyo valor promedio alcanzado fue: 33,2 ng/ml, 29,2 ng/ml y 37,1 ng/ml, respectivamente (Figura 1 y Tabla 1).

Figura 1. Comparación de los efectos de la misma dosis acumulada de vitamina D3, pero administrada diaria, semanal y mensual sobre los niveles séricos de 25(OH)D, en mujeres con fractura de cadera.
 

Las muestras de sangre se extrajeron los días predeterminados, enumerados desde el inicio (día 0, antes de la primera dosis) hasta el día 56.

 

 

Tabla 1. Determinaciones séricas con las dosis diaria, semanal y mensual de vitamina D3.

Valores expresados como promedio ± desviación estándar  (DE)  *Diferencia estadísticamente significativa desde el inicio.

En las pacientes que recibieron la dosis mensual de vitamina D3, los niveles séricos de 25(OH)D y 1,25(OH)2D se elevaron significativamente (p<0,012) dentro de las 24 horas posteriores a la primera dosis. Sin embargo, cabe destacar que los niveles séricos de calcio no mostraron ningún aumento significativo en las 24 horas siguientes a la dosis mensual.
 

En el curso de los 56 días del protocolo, los niveles de calcio corregidos según la albúmina se incrementaron significativamente en cada grupo de dosis de vitamina D3, siempre dentro de los valores de referencia (Tabla 1). 

Al estratificar los hallazgos de acuerdo con los valores iniciales de 25(OH)D, se observó que cuanto más bajos eran dichos valores (<10 ng/ml), menor resultaba la probabilidad de alcanzar los niveles de 25(OH)D propuestos como objetivo terapéutico (>29 ng/ml), con la dosis diaria de 1.500 UI.
 

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

Más allá del incremento inicial y esperado en los valores de 25(OH)D y 1,25(OH)2D con la dosis mensual de 45.000 UI de vitamina D3, los tres esquemas de dosificación (diaria, semanal o mensual) mostraron una eficacia similar a largo plazo, para alcanzar los niveles recomendados de 25(OH)D.
La dosis mensual alta de vitamina D3 resultó segura debido a que no hubo ningún episodio de hipercalcemia a lo largo del curso del estudio. La elevación transitoria del 1,25(OH)2D luego de la primera dosis mensual, no se asoció con elevación del calcio sérico ni se observó en la siguiente dosis.   
 

La dosis aceptada de vitamina D3 para mantener valores de 25(OH)D >30 ng/mL es 800 UI/día. 

En metaanálisis recientes se halló que dicha dosis redujo 26% el riesgo de fractura de cadera y 23% el riesgo de fractura no vertebral, en comparación con la administración de calcio o placebo. 

Alcanzar los niveles diarios recomendados de vitamina D3 es muy difícil si se lo adquiere exclusivamente a través de los alimentos; por su parte, la exposición a los rayos solares sin protección UV puede tener efectos nocivos en la salud cutánea.

Por lo tanto, el aporte complementario de vitamina D es una forma segura y eficaz para mejorar los niveles de 25(OH)D a largo plazo. 
 

 

Material revisado y aprobado por Dirección Médica de Tecnofarma, para más información: cim@tecnofarma.com.pe

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